Una válvula de control en respuesta a una señal del sistema de control cambia de acuerdo con los parámetros del proceso. Según su función puede ser de tipo on/off o de tipo regulador o modulante.

Una figura muy sencilla para mostrar cómo funciona la válvula de control.
Este es un bucle de control estándar de un transmisor (elemento sensor), un controlador y el elemento de control (válvula de control con su actuador).
El elemento sensor transmite la señal a un único controlador o sistema de control distribuido (DCS). El controlador compara la señal con el valor establecido y luego realiza las correcciones necesarias enviando la señal a la válvula de control. La calibración es medida y verificada por el elemento sensor, completando así el ciclo. El sensor I/P convierte señales electrónicas en señales neumáticas. La válvula de control debería reaccionar inmediatamente ante cualquier cambio en la señal. Para que sea eficaz, la válvula debe funcionar en un amplio rango de flujo (con un amplio rango de variabilidad); responder con precisión a cualquier señal dentro de su rango de trabajo; casi sin tiempo muerto ni histéresis; realizar ajustes incrementales desde la respuesta del controlador (resolución) y responder a la velocidad requerida.





